miércoles, 11 de mayo de 2011

El tsunami que viene: Alondra de la Parra vs. Carlos Miguel Prieto

El tsunami que viene: Alondra de la Parra vs. Carlos Miguel Prieto
José Manuel Recillas


En uno de esos comentarios que se ven en las redes sociales, Ana García Bergua escribe: “Reviso mis notas para posibles cuentos y leo: ‘un grupo de músicos sinfónicos enfermos de envidia’.” Más allá de la ficción que supone esta idea para un posible relato, lo que queda en la mente es el concepto de una comunidad enferma, la musical, y que en cierto sentido realmente lo está.

Hablar y convivir con músicos, en cualquier lugar del mundo, es como ingresar de nuevo al kindergarden, pero en México esta situación se ve agravada (agraviada) por la debilidad institucional, la fragmentación del medio mismo, y por las sanguijuelas que rodean el cuerpo enfermo. El caso más paradigmático de esto lo podemos ver en el futuro incierto, o más bien certero, de la principal orquesta del país: la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN).

La OSN vive tiempos de zozobra, no sólo por los tiempos políticos del país, sino por los intereses de una zacapela familiar que parece una copia posmoderna de las disputas principescas del Renacimiento y el despotismo ilustrado, pero sin el amor ni el pedigrí de aquéllas. O como lo dijo un amigo: una versión de los Montescos y los Capulescos de petatiux.

En efecto, las familias que hoy se pelean la OSN son la de Carlos Miguel Prieto y la de Alondra de la Parra. Si tuviera que juzgar a ambos podría decir que parece tratarse de dos jóvenes con un gran futuro por delante, y que de no haber nacido en México, en el contexto actual, habrían sido el orgullo de cualquier país, y una pareja artística de posible enorme influencia. En otras circunstancias, de seguro habrían sido amigos, colegas cercanos que se apoyaran mutuamente, la punta de lanza de toda una nueva generación de músicos que se sentirían orgullosos de ser representados por ellos. Pero en medio están sus familias, sus turbios intereses y el sucio mundo simbólico que representan.

Por supuesto, esta guerra sorda no llega todavía a los titulares y ninguna revista se ha hecho eco de ella, pero es un secreto a voces en el medio musical, y la preocupación de muchos, que ven en esta batalla de egos, intereses económicos, familiares y simbólicos, un panorama nada halagüeño para el medio musical.

¿Por qué ningún músico habla en público de este asunto? Por miedo, y porque saben que ellos son como los pueblos y burgos del Medievo: mudos testigos de voluntades e intereses ciegos a los cuales poco o nada importa destruir carreras o vidas enteras. Mejor esperar a que la tormenta pase, pues tarde o temprano pasará. Pero quizá cuando pase sea demasiado tarde para muchos.

Cuando uno se asoma al medio musical mexicano, y convive un tiempo con éste, la sensación que queda es la de vivir en el gabinete de Stalin: sospechas de conspiración por todas partes, frases que uno esperaría escuchar de una amante o una esposa despechada: “¿Me estás traicionando?”; “No me esperaba esto de ti” y otras del estilo, son más comunes de lo que uno imaginaría.

El caso de las familias de Carlos Miguel Prieto y la de Alondra de la Parra, y sus alianzas reales con, por ejemplo, Grupo Bimbo y Televisa respectivamente, habla de esos acuerdos tácitos y nada ocultos para manejar un sector de la cultura, el más desprotegido de todos, el musical, y hacer de éste un territorio de cadalso, más que de conquista.

Ya me referí en su momento a lo que el disco de Alondra de la Parra representaba simbólicamente: el elogio de un México aborrecible, el que su padre y abuelo ayudaron a mantener con vida. No es extraño, entonces, que Alondra se mueva con la gracia de un elefante comprando voluntades, como la de Lázaro Azar, siempre al servicio de quien le pague. Es lo que aprendió de su familia: el dinero compra cualquier capricho. Ese es el México que su familia ayudó a construir.

En este pleito de familias, los Capuprieto llevan las de perder frente a la de los Montevid. Ya lo vimos hace poco en el foro organizado por Consuelo Sáizar para promoverse ante un gremio que desconoce, el de las mujeres, y cómo Alondra de la Parra y su dinero postraron al Conaculta para su engrandecimiento.

Sin duda, Carlos Miguel Prieto está contando las horas faltantes para su irremediable exilio, mientras Alondra cuenta las de su cada día más cercana unción al frente de la OSN. Y es, por supuesto, imposible imaginar un gesto de nobleza que tomara en consideración al derrotado, o a cualquier otro joven director que no sea alabado por la pluma Waldo’s de Lázaro Azar, quien seguramente pasará a ser el cliquero de planta de la OSN y Alondra de la Parra. Habrá que enterrar de una vez a Enrique Bátiz y sus sueños de grandeza, si no es que ya están en el Panteón de San Isidro. Ni modo, maestro, todo lo que le pagó a Lázaro para que lo alabe no valió siquiera un cacahuate. Aprenda desde ahora: no hay que arrojar margaritas a los cerdos.

Y en medio de esta batalla de titanes, están los músicos, que desde ahora sienten un desprecio olímpico por su futura titular, quien llegará al podio en medio de las alabanzas de Lázaro Azar, pero sin autoridad y sin el debido respeto hacia sus músicos. Y allí, en el podio, la pluma de Lázaro no la va a poder ayudar.

No puedo sino sentir más que lástima por Alondra de la Parra y por Carlos Miguel Prieto, dos jóvenes cuyo futuro pudo haber sido distinto, pero que tienen el alma envenenada, para quienes no hay prótesis alguna que pueda ayudarlos.

Addenda
Sin duda, el affaire Alondra de la Parra vs. Carlos Miguel Prieto no es un asunto reciente, sino el resultado de comportamientos condicionados, heredados, del viejo priísmo que desfiguró muchas actividades, y que aún hoy condicionan el proceder de ingentes personas en el país. Las familias de ambos directores de orquesta (ninguno de los cuales tiene un título en dirección orquestal) son igualmente el resultado de ese pasado (del que todos somos deudores y herederos en mayor o menor medida) que aún hoy corrompe y envilece todo, como plutonio enterrado en suelo patrio sin que nadie estuviese enterado.

Es en este contexto en el que el capital político y económico de Alondra ha derrotado al de Carlos Miguel. La familia de la primera se alió con Televisa y con ello garantizó que su hija, igual que su hermano, sean una estrella más del canal de las estrellas. No me parece desdeñable que una familia con dinero apoye a un hijo o hija suya en el ámbito de la cultura. La mayoría no lo hace, tenga o no dinero.

El problema es que en esta batalla por el, o un reconocimiento, no miden las consecuencias. Sus vástagos no deben pasar por la ordalía de los ciudadanos de a pie, formarse, hacer colas, pedir becas, abrirse camino como cualquier hijo de vecina. No, ¿para qué sirve el dinero si no es para ahorrarles todo ese trabajo y esfuerzo? ¿Para qué esperar que un crítico hable de sus hijos si se puede comprar la siempre barata pluma de Lázaro Azar para que aplauda como foca amaestrada?

Estamos hablando de dos familias que pueden pagar, y muy bien por cierto, para que escriban libros sobre ellos y los presenten como ejemplos a seguir. La ética del empresario mexicano no empata con la ética de trabajo del artista que debe labrarse un futuro, en vez de empeñar su alma como Fausto.

Ciertamente, quien ve la comunidad musical mexicana desde lejos, desde las plateas de Bellas Artes, y asume que todo es pura nobleza porque la música clásica es el arte supremo y un ejercicio estético que saca lo mejor de nosotros, pues sólo ve una parte del panorama (y olvida que los nazis oían a Mozart y Beethoven mientras asesinaban judíos en Auschwitz y Buchenwald).

Los músicos difícilmente hablan de esto en público, porque saben, además, que carecen de poder; porque el poder que deberían tener, que es el de las instituciones, es avasallado por el dinero: el Conaculta entregado, rendido a los pies de Alondra de la Parra, ungiéndola simbólicamente desde ahora por su titular, que gustosamente muestra su frivolidad por Twitter todos los días, y quien además se muere de miedo ante Lázaro Azar pero con quien mantiene una tensa y curiosa relación oficial, como si nada pasara.

En ese ambiente como de conspiración (del cual más adelante daré otros ejemplos) es natural que el medio musical se vaya a ver afectado terriblemente. La mayoría de las revistas hablarán de esto cuando ya haya sucedido. Aquí lo menciono antes de, sabiendo lo que eso significa.

14 comentarios:

  1. Mmm. Me perdí. El inicio estuvo muy claro: guerra. Pero después no comprendía de qué se trata, uno vale menos que el otro. Un tiene más dinero e influencias. No capté nada, sólo ira; no sé si con razón o sin ella. Por eso, pido que amplíes tus comentarios. Gracias.

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  2. Pues creo que no es nada nuevo que cosas así pasen en este país. Desde mi punto de vista, independientemente del dinero que tengan o no las familias de cada uno de ellos, creo que hay una diferencia enorme entre Carlos Miguel y Alondra. Carlos Miguel es un director claro y preciso a la hora de dirigir, sabe lo que quiere y sobre todo sabe como pedir a su gente lo que quiere; y me perdonará la Srita Alondra, pero ella solo le hace honor a su nombre y parece que aletea en lugar de dirigir.
    Hay directores con un nivel enorme en este país, reconocido su trabajo en otros países pero aquí, como siempre, hay que dar las nalgas a los dueños de las empresas grandes para llegar a rangos elevados. Triste.

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  3. Es muy lamentable pero este es nuestro México, y esto que se comenta es todos los días y en todos los ámbitos. El mío es el de la medicina y me consta que las direcciones en los hospitales, las presidencias de sociedades, academias, etc., no están en manos de aquellos que han luchado y demostrado su enorme capacidad, sino en aquellas de quienes son amigos o compadres de lo que están en el poder y se mantienen por intereses económicos y políticos. Pero ese es nuestro sistema y en la lucha se tiene el riesgo de perder trabajo, incluso la profesión misma. Solo unidos podemos hacer que el sistema cambie, es un sueño pero no imposible

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  4. Muchas gracias, señor Recillas, por poner en palabras lo que muchos de nosotros pensamos pero no podemos decir. Lo cierto es que esta disputa sólo va en detrimento de la verdadera música que con mucho, muchísimo esfuerzo se trata de hacer en este país: contra viento y marea, contra el lastre que representan los sindicatos y las ineficientes y tendenciosas instituciones culturales.

    Por otro lado está el lamentable asunto del pseudocrítico ese, el tal Lázaro Azar. Con tan poco tiempo de conocer su trabajo cada día me resulta más detestable tener que chutarme sus estupideces. Se excusa en una supuesta "honestidad incontrolable", pero lo único que derrocha es ignorancia, intolerancia e intransigencia. Jamás he leido una crítica musical de él donde realmente se hable de música. Sus mejores armas de crítica son frases hechas como "fue demasiado frío en su interpretación" y su insufrible y retrógrada opinión sobre la política decadente, como él, de este país. ¿Dónde está su supuesto compromiso con informar, con dar armas de crítica a la gente que lo lee? No hace nada de eso, porque a él lo que le interesa es promover su vida social u enaltecer a sus amigos. Es una lástima que personas tal deleznables, tan retrógradas como él ocupen un lugar de lider de opinión en este país.

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  5. El articulo revela lo que todos sabemos, que las grandes instituciones están en manos de los de siempre, del capital. Que estos dos personajes hayan podido hacer una carrera y buenos estudios se debe en gran medida a sus orígenes aristocráticos.Son chicos "totalmente palacio". Hay mucho talento que se queda ahogado por que no hay manera de crecer y estudiar debidamente en México, unos cuantos tienen el dinero y los contactos para formarse como es debido. Directores con mayúsculas como puede ser el caso del maestro Cárdenas están casi en una travesía del desierto en la UNAM sin ser debidamente aprovechados y pese a todo dando la lucha. En fin triste, tristísimo que esto pase y dejemos que pase.

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  6. Gracias por este post. Hace poco hubo un boom "De la Parra", me interesé por buscar su historia académica y me encontré que de entrada su historia personal explica todo este fenómeno mediático.
    Desúés de ver un concierto donde ella supuestamente "dirigía", noté la poca preparación que tiene esta señora y las cabriolas inmerecidas que le hacen los medios vendiéndola como una genio, la mayor revelación del siglo.
    Al volver a revisar su artículo de Wikipedia me voy encontrando que desapareció el dato que la conecta con la familia del ex-presidente mxicano, qué asco. Así que me dí a la tarea de investigar más a profundidad y encontré tu blog.
    Gracias de nuevo, por decir lo que muchos callan y que sigas así.

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  7. COMENTARIO DE ENRIQUE BATIZ CAMPBELL

    En una guerrita bloguera están saliendo al sol trapos con los que se me quiere ensuciar. A través de mis cuarenta y cinco años de carrera, que son más de los que tienen de vida los protagonistas de este sainete, indudablemente he debido combatir, pero creo haberlo hecho a través de mi afán de excelencia cuyo logro no lo juzgo yo, sino el gran público que me ha escuchado y me escucha por todo el mundo.
    En el libelito electrónico a que aludo todo me parece muy divertido, a excepción de la falsa profecía que me hace sucumbir en aras de la prepotencia familiar de dos jóvenes que deberían preocuparse más por su entrenamiento musical que por su imagen.
    Lo definitivamente triste es que México, cuna de un Revueltas y un Chávez; de un Bernal Jiménez y un Herrera de la Fuente, en la segunda década del siglo XXI, esté como nunca en el pantano de la incultura, en este caso musical, y no parezca estar en camino de salir a flote.

    Enrique Batiz

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  8. Hola, gracias por escribir esta entrada. No sabía absolutamente nada acerca de este pleito. Sinceramente a mí me dio mucho gusto el éxito de Alondra de la Parra, simplemente porque me gusta que mexicanos triunfen, sobre todo si es en el ámbito de la cultura, pero no sabía nada de esto. Ya había escuchado criticas negativas hacia ella por su inexperiencia y por sus fallas usuales a la hora de dirigir, pero no estaba enterado de todo este borlote. Voy a seguir leyendo más acerca de este asunto porque me interesa.
    Solo hay algo que me llamó la atención que lo considero un error: hablas del viejo priísmo, como si hubiera uno nuevo y hubieran cambiado; creo que el priísmo no ha cambiado, al menos de hace 30 años para acá.
    Saludos.

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  9. Alondra de la Parra es un orgullo para México, una especie de diamante que se está forjando, hace gala -de manera discreta- de un virtuosismo tallado con pulcritud ... es curioso que las personas no tengan la claridad para observar que sus movimientos son apenas rasgos que traza en el aire como bocetos para hilvanar el ritmo.

    O sea, es como al oprimir las teclas... hay un ritmo pero lo interesante es el resultado, la arquitectura de las palabras -en su unión- que nos ofrecen puertas y ventanas para múltiples interpretaciones...

    Es igual con la música, con la ventaja de que a diferencia de los libros... no necesitamos ni abrirlos, ni leerlos... porque la música no nos pide permiso para tomarnos y llevarnos con el viento, para hacernos volar hasta el infinito.

    Alondra de la Parra es extraordinaria y en breve estará a la altura de Gustavo Dudamel, para saber hasta dónde va a llegar alguien, basta ver como despliega sus alas.
    Metafóricamente hablando, claro.

    Quienes volamos somos quienes la escuchamos.

    Verenice Naranjo

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    Respuestas
    1. Esta años luz de Dudamel, seguro se reiría de ella. Viendo como le dan convulsiones al dirigir.
      Mejor si hablamos de mujeres esta Gabriela Díaz Alatriste.

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  10. A penas he escuchado poco de esta chica y viendo algunos videos en youtube pues no me parecía mala, incluso me sentí muy bien de que una mujer pudiera llegar a ser la prox directora de la OSN, qué decepcionante es saber que en sus "logros" infuye la familia Zedillo y Teidiotiza, digo, Televisa. Ni modo ya será para la próxima

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  11. alondra de la parra se comporta como si tuviera todo su pequeña orquesta cuando no le puede sacar otro poco de sabor a las obras que interpreta... muy buena para moverse... debería estar en clases de danza

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  12. Sea como sea he escuchado en youtube como en real sus conciertos y siempre mis oidos me duelen. Sea en la misma sala (bellar artes) con la misma sinfonica (nacional) donde el otro tambien dirige y aun asi se escucha perfectamente diferente. Ella hace duelan los oidos de verdad. No es envidia ni es de mala fe pero si deja mucho que desear para creerse ser alguien.

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  13. Es la guerra por el agandalle del ´poder , porque dirigir una orquesta importante es poder. Alondra esta ahí por tráfico de influencias muy caracerístico de México . Es incompetente y sus direcciones muy imprecisas .Ella esta plenamente convencida de ser genial porque así lo consideran sus manejadores comerciales . Es su " belleza" o su buen cuerpo lo que determina su escalada a la fama en un ambiente mafioso mundial, porque en Francia o Inglaterra de igual manera la consideran " genial ". Para qué existe la carrera de director de orquesta en México si , vuelvo a repetir, el agandalle impide dar plataforma a valores verdaderos o reales - olvidémonos de ese bodrio de Salinas Pliego llamado orquesta Azteca ". pero que decir de Diemecke o el mismo Bátiz que se perpetuó en la orquesta del Edo. de México. Entonces qué hacer cuando dos personajes mediocres como de la Parra o Prieto saltan a la palestra para disputarse las migajas que los gerontocráticos diseminaron en el piso de la corrupción . A Alondra le queda de vida profesional hasta que sus arrugas y flacidez sean notables y Televisa o el estado ya no le vean atractivo $$. Entonces por obra de magia dejará de ser " genial "

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